05/09/2018

España es uno de los países con mayor exposición a disruptores endocrinos en pescados y mariscos

Debido a la actividad humana, una gran variedad de fármacos y otros contaminantes disruptores endocrinos (substancias químicas capaces de alterar el equilibrio hormonal de los organismos de una especie) están presentes en el medio marino en bajas concentraciones. Y es posible que se produzca una transferencia de estos contaminantes desde el medio acuático a los organismos que allí viven; tales como pescados y mariscos que posteriormente se venden para consumo de la población. Estos compuestos pueden llegar a representar un riesgo para los consumidores dependiendo de los niveles que haya en las especies consumidas. Por tanto, es de gran relevancia conocer en que niveles están presentes en los pescados y mariscos que habitualmente son consumidos, así como saber cuál es el efecto del cocinado de estos productos alimenticios sobre los contaminantes acumulados.

Este es precisamente el objeto de estudio del último proyecto europeo en el que ha participado el  Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA) denominado “Priority environmental contaminants in seafood: safety assessment, impact and public perception” (ECsafeSEAFOOD), cuyo objetivo principal era valorar la seguridad alimentaria de pescados y mariscos a través del estudio de la presencia de contaminantes prioritarios y la evaluación de su potencial impacto en la salud humana. Enmarcado en este proyecto se realizó el análisis de 65 muestras de pescado y marisco procedentes de 11 países europeos. Se seleccionaron 12 especies de elevado consumo incluyendo: caballa, atún, bacalao, perca, panga, lenguado, dorada, platija, salmón, mejillón, gambas y cangrejo. Y se midió la presencia y concentración de una lista de compuestos considerados prioritarios en muestras tanto crudas como cocinadas al vapor. Posteriormente, se realizó una evaluación de la exposición humana y una caracterización del riesgo potencial para la salud a través del consumo de estos pescados y mariscos.

Los resultados obtenidos indicaron que los fármacos no estaban presentes a niveles detectables en la mayoría de las muestras, descartando por tanto un riesgo potencial para la salud humana por consumo de pescado. Sin embargo, algunos disruptores endocrinos sí que estaban presentes en la gran mayoría de las muestras analizadas procedentes del mercado europeo. Concretamente, el bisphenol Ametilparabeno y triclosan fueron detectados en pescado crudo a concentraciones que alcanzaron en peso húmedo hasta 36 ng/g de triclosan en platija, 27 ng/g de bisphenol A en atún en conserva, y 4 ng/g de metilparabeno en caballa. Además, se observó un aumento significativo de la concentración de estos disruptores cuando las muestras crudas eran cocinadas al vapor.

Se seleccionaron 5 países europeos donde estas especies eran comercializadas y basándose en datos previos de consumo de pescado y marisco en cada uno de estos países, se evaluó el riesgo potencial para la población. Los resultados indicaron que España era el país con una mayor exposición a estos disruptores endocrinos seguido de Portugal, Italia, Irlanda y Bélgica, debido principalmente al alto consumo de pescado y marisco. La exposición principal era al bisphenol A y en menor proporción al metilparabeno y triclosan.

Sin embargo, el riesgo estimado para estos compuestos resultó poco probable de ser motivo de preocupación ya que los niveles a los que estamos expuestos son muy inferiores a los valores toxicológicos máximos establecidos. Por tanto, según estos resultados no hay necesidad de tomar medidas urgentes, pero se recomienda realizar más estudios de este tipo para proporcionar más datos y evaluar el efecto de varios tipos de cocinado.   Especialmente estudios que consideren también otras fuentes de exposición tanto dietéticas (por ejemplo, productos a base de cereales y granos) como otras rutas no alimentarias (por ejemplo, polvo).

FICHA TÉCNICA DEL PROYECTO:
Título: Priority Environmental Contaminants in seafood: safety assessment, impact and public perception (ECsafeSEAFOOD).

Entidad financiera: Unión Europea, FP7, Cooperation, Food, Agriculture and Fisheries, and Biotechnology (KBBE).
Duración: desde 01-02-13 hasta 31-01-2017.
Coordinador: Antonio Marqués (IPMA, Portugal).
Participantes: 12 grupos de investigación y 7 pequeñas y medianas empresas.

Importe total del proyecto: 3.999.874 €.

Importe concedido a ICRA: 274.067 €.

FICHA TÉCNICA DEL ARTÍCULO:

Titulo: “Pharmaceuticals and endocrine disruptors in raw and cooked seafood from European market: concentrations and human exposure levels”.

“Fármacos y disruptores endocrinos en pescados y mariscos crudo y cocinado del mercado europeo: concentraciones y niveles de exposición humana”.

Autores: Diana Álvarez-Muñoz, Sara Rodríguez-Mozaz, Silke Jacobs, Albert Serra-Compte, Nuria Cáceres, Isabelle Sioen, Wim Verbeke, Vera Barbosa, Federico Ferrari, Margarita Fernández-Tejedor, Sara Cunha, Kit Granby, Johan Robbens, Michiel Kotterman, Antonio Marques, Damià Barceló.

Revista científica: Publicado en Environment International, octava revista dentro del área de ciencias ambientales (339 revistas en total en este área), factor de impacto 7.297.

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S016041201830998X

http://icra.cat/files/noticia/ICRA Mesocosmos marino web