Del 25 al 29 de mayo de 2026, el Instituto Catalán de Investigación del Agua (ICRA) organizó la segunda edición de la Frontier School, un programa formativo internacional dirigido a estudiantes de doctorado, investigadores postdoctorales y jóvenes profesionales interesados en los retos de la resiliencia hídrica en un contexto de cambio global. Durante cinco días, Girona se convirtió en un espacio de aprendizaje interdisciplinar, intercambio de conocimiento y creación de nuevas redes de colaboración entre investigadores de diversos ámbitos.
Bajo el título Water Resilience & Global Change, esta edición abordó algunos de los principales desafíos que afrontan los sistemas hídricos y los ecosistemas acuáticos ante el cambio climático, la contaminación y las crecientes presiones sobre los recursos naturales. El programa se estructuró en cuatro módulos temáticos que combinaron sesiones teóricas, debates interactivos y actividades de campo.
La semana se inició con un módulo dedicado a las soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación al cambio climático. Los participantes conocieron aplicaciones innovadoras para el tratamiento de aguas urbanas, la reutilización de recursos hídricos y el drenaje sostenible, explorando ejemplos como los humedales de tratamiento o las paredes verdes para la reutilización de aguas grises. Las sesiones también pusieron de relieve el potencial de estas soluciones para mejorar la biodiversidad, proporcionar servicios ecosistémicos y aumentar la resiliencia frente a los contaminantes emergentes y los efectos del cambio climático.
El segundo día se abordaron aspectos como el calentamiento climático, la escasez de agua y la contaminación, así como las respuestas ecológicas de los organismos acuáticos ante estos factores de estrés. También se presentaron estrategias de monitoreo y gestión adaptativa para preservar la biodiversidad y las funciones de los ecosistemas.
Uno de los momentos destacados de la semana fue la salida de campo a la depuradora de Empuriabrava y a los Aiguamolls de l’Empordà. Esta visita permitió observar sobre el terreno cómo las soluciones basadas en la naturaleza contribuyen a mejorar la calidad del agua antes de que llegue a los espacios húmedos protegidos, reduciendo la aportación de nutrientes y favoreciendo la conservación de la biodiversidad. Los participantes también pudieron conocer de cerca los retos ambientales que afrontan estos ecosistemas, desde la presión humana hasta los impactos derivados del aumento del nivel del mar.
El cuarto día se dedicó al uso de herramientas integradas de modelado y soporte a la toma de decisiones para reforzar la resiliencia de los sistemas hídricos ante las presiones climáticas y sociales. Los participantes exploraron diferentes metodologías para integrar datos, conocimiento científico y criterios de gestión en contextos reales de toma de decisiones, con el objetivo de promover estrategias más sostenibles y adaptativas.
La Frontier School concluyó con un módulo dedicado a la comunicación científica y a la maximización del impacto de la investigación. A través de sesiones prácticas, los participantes aprendieron estrategias para comunicar sus resultados de manera efectiva a diferentes audiencias, incluyendo responsables políticos, profesionales del sector, medios de comunicación y ciudadanía.
Esta segunda edición ha reforzado la apuesta del ICRA por una formación innovadora, interdisciplinar y conectada con los grandes retos ambientales del presente y del futuro.