El ICRA participó el pasado 26 de septiembre en la Noche Europea de la Investigación en Girona, una jornada dedicada a acercar la ciencia y la investigación a la ciudadanía. Se organizaron tres talleres interactivos que permitieron al público descubrir distintos aspectos sobre el agua.
En el primero, una cata de aguas, los participantes debían identificar si el agua provenía de una fuente, del grifo, del grifo filtrada o embotellada, e indicar cuál les había gustado más. La preferida fue la de la fuente (39%), seguida de la del grifo (25%), la embotellada (25%) y la filtrada (11%). La actividad puso de manifiesto la dificultad de distinguir las aguas solo por el gusto, aunque las diferencias en términos ambientales y energéticos son mucho más claras.
Un segundo taller dio a conocer los biofilms y macroinvertebrados de los ríos, organismos poco conocidos por el público general, y mostró cómo los contaminantes se acumulan a lo largo de la red trófica, afectando especialmente a los organismos de los niveles superiores, en un proceso conocido como bioacumulación o biomagnificación.
Finalmente, el tercer taller invitaba a los participantes a pedalear en una bicicleta estática durante un minuto para después comparar la energía generada con la necesaria para tratar pequeñas cantidades de agua, haciendo visible el coste energético de los procesos de tratamiento.
Con estas actividades, el ICRA acercó su investigación a la ciudadanía y fomentó la reflexión sobre el valor y la gestión sostenible del agua.
