En esta línea de investigación se analizan los impactos sobre los ecosistemas y las actividades económicas de las sequías extremas, caracterizadas por una duración e intensidad superior a las de las sequías estivales mediterráneas. Además, se trabaja para identificar las medidas de gestión con la mejor relación beneficio-coste, que permitan mitigar los efectos de las sequías extremas o adaptarse a ellas de manera más eficaz.